viernes, 6 de junio de 2008

Irena Sendler, una mujer maravillosa

Hoy buscando material para mi tesis sin querer di con una historia que me estremeció, no tiene nada que ver con diseño, pero si con hacer que este mundo sea un mejor lugar….

Ella es una mujer maravillosa y desde ya es mi idola. Por ello quiero compartir su historia con todos los que la conocen…

Irena Sendler era asistente social polaca y católica que rescato a niños judíos del ghetto de Varsovia.

Ese ghetto era uno de los lugares en donde se concentro a numerosas familias hebreas, para posteriomente llevarlas a los campos de exterminio. Por la hacinación, las enfermedades e infecciones se transmitían muy rápido (llegando a morir 4.000 al mes) y por temor a que estas enfermedades afectaran al resto de la población (fuera de estos lugares) fue que permitieron que entrara gente de manera voluntaria, a repartir medicamentos y alimentos entre otras cosas.

Una de esas voluntarias era una joven de 32 años, asistente social y católica, ella era Irena Sendler…. Con una pulsera con la estrella de David se acercaba a las familias para ganarse su confianza.

Con el nombre clave de Jolanta, ella se acercaba a las familias judías y les planteaba una idea que para cualquier mortal hubiera parecido una locura. Que le entregaran a sus hijos para sacarlos con nombres y certificados de bautismo falsos y buscarles una nueva familia afuera. Pero con la cercanía del exterminio, esta era la única opción para salvar a sus niños….

La tarea no era fácil. Con patrullas nazis apostadas en todas las salidas, sacar a un niño era casi imposible. Casi, porque Irena ideó varios métodos para burlar a las patrullas alemanas. Aprovechando la salida de ambulancias y camiones con basuras, sedaba a los niños y los escondía debajo de las camillas, en sacos de papas, dentro de maletas o hasta en ataúdes. El miedo de los alemanes a las infecciones le facilitaba el trabajo.

Otra vía era el uso de los túneles de alcantarillas y, como última opción, el paso a través de una iglesia que tenía una entrada por el ghetto y otra por el lado ario. Los niños entraban como judíos pobres y salían como niños católicos. Una vez fuera, los alojaba en conventos y monasterios, donde los mantenía hasta que llegaban los certificados de nacimiento falsos con los que les podía encontrar una familia en la Polonia católica.

Esta mujer fue torturada, le quebraron brazos y piernas, mas tarde fue condenada a muerte (de la cual la rescataron con sobornos a militares), hasta el día de su muerte debió usar muletas, aún así, nunca revelo donde estaba la lista de los niños salvados

Con la esperanza de que algún día podría volver a reunir a los niños con sus verdaderas familias, Irena creó el curioso archivo, el de los tarros escondidos(los enterraba en patios de vecinos). Cuando acabó la guerra, al desenterrarlos, se contabilizaron 2.500 nombres en su interior. La mayoría de los niños rescatados, sin embargo, había perdido a sus padres.

Esta tremenda mujer vivió hasta la edad 98 años, falleciendo en mayo recién pasado…. Muchos de los niños que ella salvo la visitaban en su casa, pero como todo el mundo, creo que nunca se le dio el reconocimiento que merecía por su tremenda labor….


Para leer el artículo completo, publicado en la tercera On-line, presione acá

Esta historia me conmovió mucho y no pude evitar emocionarme hasta las lagrimas al leerla, creo que hace falta que se conozcan las historias de personas como ella, que desinteresadamente hacen de este mundo un lugar mejor e inspiran a otros a querer ser mejores personas….


Creo que la bondad de personas como ella nos enseña que no hay que quedarse al margen del sufrimiento de cualquier ser y que siempre habrá alguna manera de ayudar...

Que tengan un lindo fin de semana y hasta pronto.

1 comentario:

Verits dijo...

Ya me hiciste llorar...

Saber de este tipo de cosas es contradictorio para mi, por un lado me gusta, es interesante saber como gente sin mayor interes que ayudar hace este tipo de cosas, pero por otro no me gusta, porque esta la contraparte, y me da pena, y mucha, porque no logro entender como hay personas que pueden hacer sufrir a otras personas y seres de ese modo